Un escritor de canciones biónico. Made with ♥ from la Casa-Barco

Me he mudado a una casa que es como un barco y la llamo Casa-Barco. Está cerca de la bahía y tiene una serie de particularidades que la hacen cautivadora. Ciertas casas necesitan que tú vayas a ellas, otras casas vienen ellas a ti. Una cosa no es mejor que la otra, las casas son así... Permitidme que me explique.

En los últimos diez años me he mudado nueve veces. Vivido en diez casas distintas y muy diferentes. Por lo que algo sé sobre casas / pisos “a primera vista”. Las casas que requieren un esfuerzo por tu parte suelen ser casas con buena distribución, equipadas, con espacio, prácticas, funcionales. Abres la puerta, dejas que tu imaginación se encargue de amueblarla y llevarte a vivir allí “en ficción” hasta que dices “esta casa está muy bien. Encaja con lo que busco”.


Las casas que vienen a ti tienen el efecto opuesto. No necesitan tiempo porque te entran a la primera en vena, pero sí necesitan de tu imaginación y a un nivel quizás más importante. Pueden faltar metros, la distribución puede que no sea la mejor, puede que no sea muy práctica. Sin embargo, te has enamorado y sólo hace un minuto que has metido un pie dentro. Así es la Casa-Barco.


La Casa-Barco es la casa que está más cerca de las nubes y del cielo de todo su municipio. Por lo que obviamente, también es la casa que está más lejos del suelo. Es muy luminosa y la luz entra por todos los sitios. Perdón, la luz no entra. La luz invade el piso y se desparrama por todas partes. Oyes las botavaras de los barcos y el ruido de las gaviotas. Cuando hay viento parece que la casa se vuela. Los rayos y las tormentas están tan cerca de la casa que resuenan en toda ella. Parece que se cuelan a través de las vidrieras de la Casa-Barco. Como si hubiera sexo entre la naturaleza y la casa. Algo así, es vivir aquí.


Así, por intuición o por "coup de coeur", he tomado y sigo tomando muchas decisiones en la vida. Porque el corazón puede que no te lleve al lugar correcto, pero el corazón seguro que no te llevará a un mal lugar. El corazón nunca pierde. Pero si lo piensas, pierdes tú.


Así, amigas y amigos, hace pocos meses decidí someterme a la cirugía de Estimulación Cerebral Profunda (DBS) en el hospital de Cruces. Con la información justa, mucha voluntad, el corazón lleno de esperanza y la intuición de que todo saldría bien. Una cirugía de más de ocho horas en la que me abrieron el cráneo y entraron en lo más profundo de mi cerebro para cablearme hasta mi estomago donde llevo una batería que dispara electricidad dentro de un área específica de mi cerebro. Una batería que en la playa todos miran. Llama la atención. Así que ya soy un hombre biónico o mejor aún: un escritor de canciones biónico.


Y donde dije digo digo diego. Donde antes había falta de autonomía, ahora hay libertad. Donde antes había dolor físico y tristeza, ahora hay ganas de hacer cosas y alegría. Donde antes había oscuridad, ahora hay luz. Créanme no quiero volver a esos días tristes y grises sin poder moverme en la cama o esas noches blancas de insomnio que me volvían loco. A mí dadme VIDA. No quiero volver a estar mal. Me prometí no quejarme nunca más. No vale para nada, no sirve, no suma. Apretar los dientes y tirar para delante. La vida es eso, tirar hacia delante con TODO.


Sí, la vida me ha cambiado y me siento muy agradecido a Dios y a la ciencia. En ese orden. Sigo teniendo Parkinson, esto me lo llevo hasta la última respiración de este cuerpo mío, pero puedo decir que me han parcheado bien.


He vuelto a renacer y tengo proyectos nuevos de canciones, melodías, y letras. Y tengo un proyecto de documental que acompañará mi próximo disco.


El documental


El documental se llamará “PATRICIO”. Había muchos títulos posibles, pero me gusta el nombre que tengo, me siento cómodo en él. Y es que Patricio no sólo es un nombre, sino que también es un adjetivo.


Patricio, Patricia

Adjetivo · Nombre masculino y femenino

Que en la antigua Roma descendía de los primeros senadores romanos y formaba parte de la clase social noble o privilegiada. "Los patricios tenían derecho y capacidad para administrar el Estado, formaban el Senado y les correspondía la obligación de formar el ejército regular y contribuir a los gastos públicos".


Me llamo Patricio por Patricio Echeverría, un industrial nacido en Legazpi (Guipúzcoa) el 9 de julio de 1882. Se trata de uno de los capitanes de empresa más destacados en el País Vasco. Llegó a crear por su esfuerzo personal, dinamismo y competencia un verdadero emporio industrial de fama nacional e internacional. Ahí lo dejo…


Vaya que me desvío. Bueno, os hablaba del documental. Es la historia de un escritor de canciones en busca de la canción perfecta. Esa misión le llevará a lugares que no conocía. Es una historia de vida y de música. Un statement sobre el mundo de las canciones, sobre la lucha personal, la superación, la enfermedad, el porqué unos sí y otros no en el mundo del arte… En fin, poco a poco iré colgando avances de este proyecto tan especial. Por ahora, tenemos más de 50 horas de filmación. Mi vida volcada en un disco duro de 10TB.


El próximo disco: detalle, minuciosidad y romanticismo


Dios mío, esto que estamos haciendo es la Capilla Sixtina”. Así de ilusionados, así de adolescentes. Esta fue la frase más repetida por Paco y por mí durante la grabación del nuevo disco. Salvando distancias porque ni somos tontos, ni estamos locos. O quizás sí, las dos un poco y a la vez. El próximo disco está plagado de detalles. Todo en él es detalle, minuciosidad y romanticismo.


Doce canciones. Con colaboraciones en la escritura. Con colaboraciones con otros artistas en el cante. Con arreglos orquestales cinematográficos de sólo música que duran minutos enteros. Es el disco más musical que hemos podido y sabido hacer siendo quienes somos, sabiendo lo que sabemos y estando donde estamos. Sí, todos hemos echado el resto.


Este cuarto disco que está por venir es cine. Puro cine en sus letras e imágenes. Letras creadas con una profunda concentración y obsesivo detalle en su rima interna y externa, pero también en el sentido de los textos.


Sólo hay una canción de amor. Las otras once no hablan ni de amor, ni de relaciones, ni de mujeres, ni de Rock, ni de alcohol, ni de bares, ni de sexo, ni drogas… Creo que es un disco de temática contemplativa o incluso reflexiva. Es un disco muy hacia dentro, nada hacia fuera. Siento parecerte un pedante, pero es que yo lo siento así. Precisamente por la falta autonomía y movilidad en la que viví durante su composición y grabación. Se grabaron las voces un mes antes de mi operación, por si acaso no había oportunidad después. El disco contiene mucha emoción y así lo sentiréis.


También contiene muchísima cuerda, orquesta. Nueve canciones con mucha musicalidad. Canciones largas de casi seis minutos. Canciones de máxima intensidad. Es una continuación de Un Rayo Me Atravesó. Otro dedo de la misma mano. Un Rayo Me Atravesó era el dedo índice o incluso el anular, este próximo disco es el dedo medio, eso seguro. No es algo diferente, es el paso siguiente a Un Rayo Me Atravesó. Un paso natural hacia adelante.


Empecé a escribir y maquetar el disco en el 2018, eso significa que no refleja mi estado actual. Cuando lo escribí tenía muchas limitaciones físicas, problemas de sueño, dolores… En fin, toda esa negrura traspaso el proceso creativo y creo que fui capaz de transformar tanta tristeza, dolor y falta de perspectiva en toneladas de melancolía romántica sonora que yo te haré entrega en doce canciones.


Producido por Paco Salazar con arreglos orquestales escritos por Iñaki García y muchas más cosas que iré contando.


Dios en todos lados.


Gracias por leerme y espero que os guste el proyecto de documental y el nuevo disco.

Patricio

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